Hace días que no dejo de recordar la excursión que hice hace poco, cuando me escapé un par de días a Palma.
El punto de partida era un pueblo más que conocido. Pero el destino, resultó ser un auténtico descubrimiento para mí, de un lugar casi irreal; de esos que esconde la isla.
Se trata de una excursión a pie. El lugar está en Valldemossa. Se puede llegar en coche y dejarlo en un camino al que se llega por una pequeña carretera, casi a la salida del pueblo. Comenzamos a camniar en un agradable paseo. Durante una hora aproximadamente, que se convierte en apenas unos minutos por lo agradable del paseo, disfrutamos del contacto directo con la naturaleza, nada de civilización por un tiempo, el mejor paisaje de Mallorca y como telón de fondo: el mar, que al cabo de unos pasos comienza a divisarse y que acompañará durante el resto del camino. Apenas civilización, pero sí un poco. Y qué privilegiada!! Unas cuantas casas con unas vistas increibles y una paz absoluta. La que más curiosidad provoca es una preciosa casa de estilo casi árabe. Resluta que es la casa de Michael Douglas. Así que aprovecho para curiosear un poco… Pero no me detengo. Pues el camino espera. Unos metros más y comienza la bajada. Un camino casi carretera de curvas, tan típico en las carreteras de motaña, que nos llevará a lo realmente interesante de la excursión: un pueblo! S’Esataca. Eso si se puede llegar a considerar como pueblo. Un conjunto de casas, una junto a la otra en un gracioso entramado. Casi parecen de juguete. Casas pequeñas de una sola planta y apenas un par de habitaciones. Y eso es lo que lo hace maravilloso.
Y un solo callejón principal que conduce al mar. De una forma que nunca había visto. La bajada al mar son las rampas dispuestas para desembarcar los pequeños botes que hay guardados en apenas 5 o 6 escats. Una roca enorme protege la cala. Me esulta muy complicado describir el paisaje que vi y que ahora recuerdo. Porque la imagen es única. Y ya dicen que una imagen vale más que mil palabras. Así que mejor verlo con los propios ojos.
Solo digo que vale la pena. Sólo por creer que estás en un lugar de ensueño, donde ojalá pudieras pasar unos cuantos días al año en una de esas casas. Aunque siempre nos quedará la opción de hacer la excursión al atardecer para asistir a la puesta de sol. Sin duda algo que tampoco puede pasarse por alto. Puesto que esa orientacion es la mejor de la isla para disfrutar de una puesta de sol en toda regla.
¿Alguien se ofrece a acompañarme este verano?
Pongo algunas fotos para que os hagais una idea…


