Archive for the ‘Cocina mallorquina’ Category

Semana Santa

marzo 14, 2008

Poco a poco nos preparamos ya para que comience la Semana Santa, tiempo de tradiciones y momentos especiales en muchos sitios. Una vez que hemos aterrizado en la isla, nos hemnos habituado a su ritmo y hemos redescubierto pequeños detalles que ya habiamos pasado por alto y que vuelven a sorprender, entramos en la espera impaciente de que comiencen las celebraciones que durante una semana se repartirán por casi todas las localidades de la isla.

A pesar de que desde hace una semana, la ciudad de Palma ya ha comenzado a celebrarlo con una cargada agenda de actos culturales, la primera cita más importante es el Domingo de Ramos, día en que tiene lugar la misa de la Pasión, en la Catedral de Mallorca donde podemos acudir, aunque sea como meros espectadores, a  la procesión de sacerdotes y creyentes que recorren las calles precedidos del obispo de Palma mientras bendicen con agua bendita las ramas de palmeras y olivos. Es costumbre conservar las palmas bendecidas en casa como elemento de protección para la familia, por tanto no será extraño observar estos días en muchos balcones de las casas en toda la isla las palmas bendecidas.

A partir de este día se celebran procesiones cada día hasta el Viernes Santo, pero quizás las que destacan especialmente son las procesiones del Santo Cristo de la Sangre (jueves) y la del Santo Enterramiento (viernes), que se celebran prácticamente en todas las poblaciones de la isla. Y de la que hablaré de forma más extensa durante estos días. La solemnidad de estos dos días, la entrega, la seriedad y el respeto que se transmite en estas procesiones, que muchas veces pone los pelos de punta, hace que merzca la pena las esperas que muchas veces se convierten en algo prolgandas, por los continuos parones que los penitentes se ven obligados ha hacer a consecuencia del cansacio, sobretodo estos dos últimos dias ya que es cuando se sacan a relucir los mejores pasos encargados de escenificar las escenas religiosas.

También en este tiempo de tradiciones, que como ya digo se celebran en casi todos los pueblos, la cocina mallorquina tiene su punto y aparte, con aportaciones más que suculentas y apetitosas que reinan en las mesas de todas las casas y por consiguiente las pastelerías. Tres son los nombre que no dejaremos de oir estos días: Panades, Robiols y Crespells.

Bien valdrá aclarar algunos términos culinarios, para evitar ir de novatos y perdernos lo mejor. Las primeras, son unas empanadas de pasta que puede ser lisa o dulce (si se acepta mi opinión, prefiero las dulces porque la pasta es más suave) y que están rellenas unas de carne y sobrasada, y otras de guisantes. Será fácil encontrar mil versiones distintas de la misma empanada (como pasa con cualquier plato típico) pero siempre está bien saber que las de carne son de cerdo o cordero con un poco de sobrasada (si es casera…siempre mejor) y algunas veces incluso la propia grasa del cerdo o camaiot (el camaiot en verdad es tan típico en mallorca como la sobrasada, aunque no se lo conozca tanto). Los Robiols, tienen una curiosa forma de media luna, son siempre de pasta dulce y pueden estar rellenos de: mermelada (normalmente de albaricoque), de requesón (en mallorquín”Brossat”) o de crema. aunque aqui tambien es posible encontrar alguna otra versión.

Estos días las calles principales de Palma se llenan de gente que sale a pasear. Quizás lo más interesante por hacer durante el día es visitar las iglesias que permanecen abiertas y engalanadas mostrando sus pasos que al atardecer saldran en procesión. Momento en que los coches se sustituyen por penitentes y goterones de cera de los cirios, y el aire se llena de una solemnidad especial.

Deleitar los sentidos

octubre 28, 2007

Ya va un par de veces que pospongo el momento de hablar de un lugar de Palma que a mi modo de ver resulta clave para todo visitante, persona de paso o habitante férreo de la ciudad.

 Ca’n Joan de S’aigoCasa fundada en 1700. Especialista en helados y ensaimadas. Pone la tarejeta de visita. Pero se subestiman. Porque no sólo son expertos en las ensaimadas, sino en los cuartos, los helados caseros, las tazas del reconfortante chocolate caliente, las tradicionales empanadas, los robiols tanto dulces como salados. Y no sólo son expertos en deleitar el paladar. Sino en deleitar a la persona en todo su ser. Son expertos en confort, calidez, eficacia, tradición. Aunque no se lo propongan es algo que se desprende, casi algo que se respira en el aire nada más entrar en su espacio. Imagina una tarde de invierno lluviosa y fría, con esa modorra que proporcionan esos días. Osar tomar un chocolate con ensaimada en C’an Joan de s’aigo un dia de esos es una locura. Porque precisamente esos días es cuando en el local hierve un aire frenético de actividad. Colas, gente, esperas, rapidez,… pero incluso ese día, si consigues sentarte y tomarte algo con unos minutos de robada calma, sientes todas esas sensaciones. Esa calidez. Y la verdad es que soy incapaza de decir qué es lo que hace que se desprenda esa sensación. Quizás sea por  la antigua y gastada decoración del lugar, mullidos sillones rojos, espejos barrocos, centros de flores y frutas de cera. Incluso un dia de locura como ese, amo este lugar.

Pero para el que no lo conozca y desee disfrutar del lugar con un poco de calma, mejor elegir un momento en el que no sea “hora punta” (por decirlo de alguna forma). Por ejemplo un día a media mañana, con el lugar un poco más en calma, aunque la actividad no descanse, te puedes sentar tranquilamente en una de las mesas y disfrutar de las que para mí son las mejores ensaimadas de Mallorca y el mejor chocolate a la taza. Mantener una agradable conversación, o simplemente aislarme del mundo y sentarme a leer un libro o el periódico o observar el mundo, observar las pocas personas que pueda haber ahí sentadas y dejar que mi mente vaya por donde quiera.

Ca’n Joan de s’aigo. Como la chocolatería San Gines en Madird o el Gran Café en Barcelona. Son lugares que todo el mundo sabe que están porue forman parte del patrimonio de la ciudad, como una catedral, el ayuntamiento, un barrio o una calle típica de la cuidad. Simplemente existen desde hace años y precisamente esa antigüedad es la que le otorga el poder de transmitir todas las sensaciones que te cauitvan nada más poner un pie en el lugar.

Ir Ca’n joan de s’aigo, (en la calle Barón de Santa María del Sepulcro (Sí sí, esa es la calle!) significa darte un homenaje, un premio, un motivo de celebración, un instante de descanso de la apresurada cotidianidad, un rato de conversación donde el paso del tiempo queda suspendido por unos instantes, una pequeña tradición familiar como el abuelo que cada domingo lleva a desayunar a sus nietos, o como la mejor forma de cerrar una noche de marcha cuando al salir de la discoteca lo único que deseas es comer algo.

Ca’n Joan de s’aigo es todo. Es tradición y es Mallorca.

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Esos lugares

octubre 26, 2007

Hace unos días, paseando por Madrid descubrí una tienda gourmet con una variada selección de alimentos típicos de distintas partes de España y del mundo. Aunque solo miré desde fuera lo que se podia ver a través del cristal del escaparate, enseguida me pregunté si habría algo de Mallorca. Y a raíz de esto pensé en cuántos sitios como ese debe haber en Mallorca donde comprar aquello que nunca falta en una mesa o una cocina mallorquina.

Mis recursos son limitados, pero he buscado un poco de información y algo he podido ampliar. Aunque se que deben existir muchos más de los que yo intentaré poner aqui, algo es algo…!

El primero que me viene a la memoria es La Pajarita, una tienda que creo que ha existido toda mi vida y muchos años más antes de que yo apareciera. Situada entre San Nicolas y Es pas d’en Quint, esas escalerillas que llevan hasta el Ayuntamiento. Tienda de productos selectos para los más exigentes paladares, y productos típicos como la sobrasada, mermeladas caseras, quesos, embutidos, etc. Y justo al lado a misma versión pero en lo referido a dulces, pasteles y todo tipo de chocolate.

En la linea de tiendas gourmet, también es conocida La Favorita en la Calle de San Miguel, donde podemos encontrar, entre muchas otras cosas, un producto que se ha puesto un poco de moda: distintos tipos de sales con aromas y sabores de lo más curiosos.  También recuerdo un colmado que hay justo al final de la Cuesta de los Olmos, donde empieza la Calle San Miguel. Aquí encontraremos desde vinos hasta patés, salmón, queso, sobrasada….pero no recuerdo el nombre del lugar! Aunque no pasa desapercibido por su suculento escaparate. Tambien podemos ir a Agape, en la calle de l’Argentera, especializado en productos típicos. O a Es lloc d’enmig (“el lugar de en medio”) dentro del mismo Mercado del Olivar donde también encontraremos esas curiosas sales, y todo tipo de producos gourmet y típicos.

Si lo que buscamos es concretamente algo dulce, hay varios hornos y pastelerías que no tienen desperdicio y con gran fama. Por ejemplo Ca’n Pomar, en la C/Barón de Santa Maria del Sepulcro, travesía de Jaime III, famoso por el Pan moreno (pan payés) y sobretodo los “Doblegats” de cabello de angel. Y situado justo en la misma calle que Ca’n Joan de s’aigo esa chocolatería de la que un día hablaré porque merece un blog entero. Antiguo es el Forn de la Glòria en la calle del mismo nombre y junto a la plaza de Drassana un pequeño horno con todo el aire melancólico de una par de pares de décadas. Y el Forn de la Missió también en la calle con el mismo nombre, famoso por las ensaimadas “entorsillades” es decir, en forma como de trenza pero solo de dos colas. Si nos movemos un poco más por la isla, en Inca son muy famosos Ca’n Guixe por sus ensaimadas y pasteles; y Ca’n Delante, también con ensaimadas pero sobretodo vale la pena ir por sus turrones caseros. Y por último, Es forn de’n Miquel, detrás del Colegio de Montesión, en el casco antiguo (pasado el Ayuntamiento y la plaza de Santa Eulàlia). Conocido es su dueño: Miquel, y conocidos son todos sus productos hechos en eu antiguo horno de leña. Por eso recibía nuestra incondicional visita día tras día en los minutos que los profesores nos concedian entre clase y clase; y por eso ha recibido multitud de premios y reconocimientos que exhibe en su pequeña tienda con orgullo.

Cambiando de registro, podemos encontrar (además de en todos los lugares mencionados anteriormente) buenas sobrasadas en Sineu, en la carnicería de Ca’n Felip, en la Calle de s’Sestació. Sobrasadas realmente caseras, producto de una buena matanza a la antigua usanza y de verdadera calidad y fiablidad. En este pueblo tambien está Eco-Ram, comercio especializado en productos ecológicos, tanto sus embutidos como la cría y venta de ganado.

En cuanto al vino, el primero en este arte es el pueblo de Binissalem, el celler de Ca’n Ferrer,experto en los vinos Franja roja muy conocidos en la isla y en parte de fuera. Ya que esa es la tierra por excelencia del vino en la isla. También podemos pasar por la bodega de BiniGrau en Biniali. O por la de Son Prim, en Sencelles.

Y creo que ya no se me ocurren más sitios!! Aunque por hoy ya está bien! Desde luego a mi ya se me ha abierto el apetito! Si alguien sabe de algún otro lugar que quiera compartir pues adelante. Yo por mi parte, si se me ocurre otro, también procederé a publicarlo.

Un buen día a todos!!

Contra la morriña

octubre 17, 2007

No se si llamarlo mecanismo de defensa en un intento de suplir la morriña o simplemente un placer del que disfrutar de vez en cuando, pero es rara la vez que estando fuera de casa no intentas por cualquier medio traer o tener algo que te recuerde a tu hogar.

Como si fuese una premonición del ataque de morriña que me ha dado hoy, ayer por la noche me reuní con unos amigos, todos ellos mallorquines, para organizar una improvisada cena mallorquina. Que consistía básicamente en disfrutar de algunos de los productos más típicos. No era más que unas simples galletas de inca con sobrasada y una ensaimada, pero ya bastó para disfrutar por un rato de algo diferente a la monotonia de aqui, y ademas con sabor a casa.  

Resulta que hace poco descubrí que se vendian unas cajas (curiosamente como las cajas de las ensaimadas) en las que se incluía un surtido de galletas de Inca, la Quelitas de toda la vida y varios botecitos con: sobrasada, paté de cerdo, crema de aceitunas y salsa de tomate con aceite. Lo que vienen a ser algunos de los mejores ingredientes con los que se pueden disfrutar las quelitas. Todo ello pensado para que el turista se vaya de la isla con una pequeña muestra. Por eso me hizo mucha gracia encontarlo en casa de mi amigo y ver que iba a ser mi cena. El combinado es muy curioso y desde luego atractivo. Además viene con un abridor de quelitas, del cual me fio poco y prefiero quedarme con el metodo tradicional de utilizar los dientes o las manos. Y finalmente, a pesar de la gracia que me hace el invento, creo que de los cuatro botes solo me quedo con dos: el de paté y el de aceitunas. Descarto el de la sobrasada porque  me confirma mi teoría de no fiarme de ningún tipo de sobrasada que no sea 100% casera o lo máximo que se pueda. Y descarto el tomate por que pretende imitar a la salsilla que se utiliza para el pan con tomate pero la verdad es que no es más que una simple imitación falsa de mercado (igual que la sobrasada). Tambien me ha llamó la atención un pequeño folleto que viene e la caja donde cuenta en forma de cuento, cómo surgió la idea de las Quelitas. Resuta que fue la familia Doménech quien por peticion de los marineros mallorquines idearon la receta de las quelitas para sustituir el pan en sus travesias. Cuenta tambien que esta familia era la fundadora del horno de C’an Guixe, uno de los más conocidos en Mallorca y bajo mi punto de vista uno de los mejores.  Finalmente habla de algo tan obio para nosotros como del hecho de que las quelitas se pueden tomar a cualquier hora del día y con cualquier ingrediente, ya que tanto sirve para desayunar con un poco de mermelada, tomate, queso…; a la hora de la comida, sustituyendo al pan, como para cenar o matar el gusanillo entre horas. Ya sean solas o acompañadas, la verdad es que las qelitas son un buen ingrediente que nuca falta en una mesa Mallorquina y que acompaña en viejes, excusiones, o en la vida cotidiana.

Como colofón, ensaimada de Can Joan de S’aigo, y Cuartos (que es ocmo un bizcocho o loq e nosotros llamamos Medricho, pero más grande). No tengo más que decir sobre esto, porque era delicioso y además eran de mi sitio favorito. Asi que… qué más puedo pedir…!

Me bastará con esto hasta que pueda volver a casa??

Tipical Spanish

octubre 11, 2007

A pesar de lo mucho que me guste mi isla y de lo mucho que siempre la alabe, soy consciente (y cada vez más) de que hay cosas que echo en falta en ella. Una de ellas, es el potenciar y explotar la cultura del tapeo. Una costumbre tan “Típical Spanish”, que tan buen sabor deja a todo el que lo prueba y que obliga a aficionarse a ello. Ese hábito de tomar una caña siempre acompañada de una deliciosa ración de comida es algo de lo que cuando te acostumbras es difícil prescindir. Por eso, cada vez que voy a Palma echo en falta poder salir a tomar algo rápido que me sirva de cena sin tener que hacer todo el protocolo de sentarme a la mesa, o ir a un bar a tomar algo y no tener que pagar un extra por una pequeña ración de comida. Tanto que se podría considerar el tapeo como el “fast food” en el sentido más literal de la palabra con el extra de ser bastante más sano.

Pero hace unos días me enteré de que esta semana, concretamente desde ayer dia 10 y hasta dia 14, se celebra en Palma un evento relacionado con todo esto: Tapalma. Una feria internacional de tapas que este año se traslada por primera vez a las calles de Palma formando así un recorrido que ofrece a posibilidad a todo el mundo de ir a los locales seleciconados y probar una muestra de lo que se presenta en cada uno de ellos.  Como poco me parece una idea super original y no se si me paso de optimista al desear que ojalá esto sirva para impulsar un poco más en Mallorca la costumbre de “ir de tapas”. Además, para que todo el mundo pueda acceder a estos lugares y disfrutar de esta original feria, se han creado distintos medios de consulta como un plano con las distintas rutas y locales, y una pagina web. Así que mejor imposible.

La idea de este año como ya he dicho es desplazarse por la ciudad siguiendo 4 rutas por todo el centro y alrededores. En cada ruta se seleccionan varios restaurantes y/o bares donde se presentan un mínimo de dos tapas que se pueden consumir por un razonable precio de entre 1 y 2 euros, y donde se combinan de maravilla platos típicos de la cocina mallorquina, ingredientes típicos con la cocina más moderna e innovadora e incluso algún toque oriental. Analizando las distintas rutas y las ofertas de cada lugar se me hace la boca agua y me permito seleccionar algunas de las más originales y algunos de los locales:

 Ruta 1: Santa Catalina. “Wasabi”, “Diecisietegrados”, “Sa llimona”, “Sa figa de moro”, “S.P.Q.R.”, o el “Bar marítimo”. Las propuestas que más me llaman la atención son: Taco de berengena, mozzarella, parmesano y tomate; Tostada caliente con cebolla confitada, sobrasada, queso curado y huevo de codorniz; Rollito de salmón con cebolla y queso cubierto de “masago wasabi”.

Ruta 2: Plaza de españa.  “801”, “Basmati”, “+ Natural”, “Pepe Pintos cocinero” o “Me da igual”. De esta ruta me quedo con: el Minicrep de frutos secos, bañado con dos chocolates y frutos rojos; Embutido de ternera asada con tumbed, trampó, sofrito y mermelada de chalotas (vaya mezcla!); o el Arroz basmati con pollo.

Ruta 3: Centro. “Ca n’Ignasi de pollença”, “Entretapas y vinos”, “Burladero”, “Santa Eulália”,…. Y de tapas: lomo con escalivada sobre llonguet y salsa de sobrasada; Huevo con virutas de manchego y foie; Carpacio de pulpo con vinagreta balsámica de mango, miel y soja; Cazuela de pollo caramelizado al cous cous.

Ruta 4: La Lonja. “Forn de Sant Joan”, “Wineing”, “Almazara”, “Neo cultural”. De aqui tientan: el Pollo macerado en vino y miel con pan de molde, cebolla y tomate seco con salsa de vino negro; Helado de manzana y canela con reduccion de cocacola, lima y peta zeta (me encantaría saber que sale de ahí!!), Llempuga con pimientos (uno de mis platos favoritos!), Pasteles rellenos de dulce de leche y platanos sobre naranja de Sóller.

Madre mia!! Alguien puede hacer el favor de ir en mi lugar a probar todas y cada una de esas propuestas! Se me hace la boca agua con solo leerlo y me intriga muchísimo saber en  qué consistirán algunos de ellos. Nunca había sentido tanto no estar en Palma. Está claro que no he puesto ni la mitad de todo lo que se propone en la carta de cada lugar, lo que hace que valga más la pena aprovechar la ocasión ya que muy pocas veces en Palma podemos encontrar cosas así. Porque yo voto por impulsar esta costumbre y que cada vez más se practiquen los lugares de tapeo.

Espero que alguien pueda acercarse a qualquiera de los lugares y probar algo para que luego cuenten la exeriencia y la opinión. Si vale la pena, el año que viene no me lo pierdo!! 

Para que nadie se quede sin saber donde ir ni como aquí va la direccion de internet:  www.tapalma.es

 Yo tendré que contentarme con mi propia tapa casera: Lámina de tortilla con atún sobre una rodaja de tomate frito en tostada integral de 8 cereales con aceite, sal y orégano……ja. Evidentemente mucho más humilde y simple pero muy sabroso.

Sineu

julio 5, 2007

Otra cosa que resulta casi impensable para todo viajero que visita una ciudad, ya sea la primera o la trillonésima vez, es quedarse sin probar la comida típica del lugar. De hecho, analizandolo fríamenente es algo que hacemos de forma tanto premeditada y consciente, como totalmetne involuntaria. Ya sea porque vamos al lugar casi a propósito para probar determido plato o bien porque a veces es imposible evitar cierta comida porque está muy presente en la vida diaria y las costumbres del lugar.

Pero existen otro tipo de platos, normalmente los más elaborados, que quizá por eso son más difíciles de encontrar, y mucho más si buscamos un poco de calidad. Es decir; es algo muy evidente que la mayoría de estos platos y alimentos típicos son consecuencia de la cultura de un pueblo, que se ha transmitido con el paso de los años. Antiguamente, el arte (porque es un arte) de cocinar estos platos era algo muy extendido; más que eso, era una forma de vida. Pero hoy en día, estas costumbres cada vez se pierden más rápido y con ello, su esencia más personal. Reduciendo la posibbilidad de encontrar ese plato en concreto sólo en una zona determinada de la cuidad (véase, los pueblos más cerrados y conservadores de la tradición, y menos abiertos a la influencia de la vida moderna, por decirlo de alguna forma) haciendo que cada vez sea más dificil encontrar un plato de este tipo, o que la calidad no sea la deseada. Por tanto, suele pasar que al ir a un lugar en busca de algo nos den un simple imitación, que muchas veces, por no ser del lugar y no conocer el original, no somos capaces de diferenciar el “verdadero” de la “imitación”.

A todo esto, a donde quiero llegar es que si en Mallorca alguien desea probar alguno de sus platos más típicos, en algunos ocasiones será necesario (y a veces  recomendable) desplazarse a algún pueblo en concreto. Por eso, yo hoy propongo que nos vayanos a Sineu. Más o menos situado en el centro de la isla, muy cerca de Inca.

Uno de los pueblos más antiguos y que conserva, en mayor o menor medida,  toda la influencia, costumbres y aspecto de esas épocas. Sus calles nos trasladan a la edad media, con construcciones muy tradicionales y con siglos de antigüedad. Cosa que nos permite sobretodo conocer otra cara de Mallorca. Para todos aquellos que tienen el concepto de Mallorca como lugar de playa, entrar y pasear por un pueblo como este, obliga rápidamente a abandonar esa idea.  Además, algunos de sus edificios acogen pequeños hoteles, que permiten disfrutar de unas vacaciones alejadas de las aglomeraciones de los principales centros turísticos de la isla junto al mar, olvindando de nuevo esa relación Mallorca-playa, y trasladandote por completo a otro paisaje.

pues bien. paseando por estas calles podemos aprovechar para degustar y llenar el estómago con esos platos más artesanales y elaborados, y tan representativos de la isla.  para ello buscaremos siempre un Celler, que es el restaurante tradicional de Mallorca, y que no es más que el lugar donde atiguamente se guardaban las botas de vino para que éste reposara.

Yo recomiendo dos: el Celler de Son Toreó, y el Celler de Ca’n Font. Para encontrar los dos lugares debemos dirigirnos enseguida a la Plaza de la Iglesia. Ahí mismo está el Celler de Ca’n Font. Y cogiendo la calle Major, que sale desde la misma plaza, llegaremos al Celler de Son Toreó. en cualquiera de los dos podemos pedir un plato de Sopas Mallorquinas, cordero, Arroz Brut, caracoles, o el plato estrella: Frito Mallorquín; o su variedad con pescado. Acabando de llenar el estómago pidiendo un Gató con helado de almendra.

Otra atracción de Sineu que es imposible perderse es el Mercado. Todos los miercoles y durante toda la mañana, las calles se convierten en un auténtico mercado al aire libre, donde podremos encontrar todo tipo de animales, utensilios, herramientas, y sobretodo la mejor fruta y verdura de temporada. y además disfrutaras viendo a la tipica gente de pueblo de la isla: el Pagès. Y con su peculiar forma de hablar y acento, que nunca deja de sorprender y resultar curioso.  Sólo con una recomendación: si realmente quieres ver el mercado en su verdadera esencia, y sin agobios ni procupaciones, acude lo más pronto posible. Para así evitar la masa de gente. Sobretodo en verano, con el calor y las masa de curiosos que llegan a colapasar las pequeñas calles y convertir el agradable paseo en un calvario.

Yo llevo toda mi vida acudiendo a esta cita, y nunca deja de sorprenderme y divertirme al mismo tiempo. Es algo muy sencillo y simple, pero que te muestra realmente una cara de la isla que no todo el mundo conoce, y que por tanto hay que ver.

Menú completo

mayo 10, 2007

He decidido que hoy voy a seguir con eso de los platos típicos mallorquines. Esta decisión se debe a una gran aportación que he recibido en el post de ayer. El menú que suguieren es:

 1º Gazpacho con galletas de inca

2º Frito Mallorquín

3º Gabota

Veamos….. el Gazpacho, me temo que no es propiamente mallorquín…pero bueno, lo acepto por que es genial para un dia de verano. Y porque esta buenísimo. Más si se acompaña de unas Galletas de Inca bien troceadas. Una de las multiples cosas que se puede hacer con las Quelitas.

En cuanto al Frito Mallorquín… sobran las palabras: el nombre lo dice todo. Sin duda uno de mis muchos platos preferidos de nuestra cocina. Animo a todo el mundo que no lo conozca a que pruebe este plato. Es casi un delito irse de la isla sin probarlo. Eso sí: solo impone una condición: no preguntar lo que lleva hasta que te lo has comido y te has dado cuenta de lo delicioso que está; y no ser demasiado tiquismiquis….

En cuanto al postre, no es un plato típico mallorquín reconocido socialmente, pero sí es un plato típico de mi familia, así que también lo acepto en el menú. Es una mezcla de crema pastelera y chocolate troceado muy pequeño, en un molde de Medrichos, una especie de bizcochitos sí típicos de Mallorca y todo recubiero de nata montada. Una auténtica bomba! Como tambien considero necesario probar ese plato, me ofrezco gustosa a invitar a todo aquel que desee probarlo a  pasarse un dia por casa.

Me temo que después de esta comilona me he quedado sin ideas…..¿Alguien da más?

Hata mañana!

P.D.: Hoy no tengo que cocinar!!! Un amigo viene a casa y se encarga de la cena…!

Algo de cenar

mayo 9, 2007

Hoy, un poco mejor que ayer. Mi día ha sido más productivo, supongo que por eso ya no lo veo todo tan negro. Pero sigo pensando en las ganas que tengo de volver a poner los pies en mi isla. 

Entre tanto pienso en algo que hacerme para cenar; uno de los inconvenientes de vivir fuera y en un piso….: si no cocinas, no comes! Ja. Que bueno seria ahora tener en la nevera uno de esos exquisitos platos típicos de Mallorca. Mira que si me pongo a pensar, las ideas se amontonan. Quien dice que no a un buen Tumbed. mmm! El mejor plato del verano. Ya lo estoy viendo, perfectamente presentado en la olla de barro típica. Capas de verduras. Cubierto de salsa de tomate. Una capa de patata, una de pimiento verde, una de berenjena y vuelta a empezar. Delicioso. Y los más osados pueden acompañarlo de un par de huevos fritos! O, más veraniego aún. Un Trempó. Fresco, sano, y demasiado fácil de preparar. Lo mejor para llenar el estomago y cuidar la línea. Y la mejor cena para una noche de verano en la terraza de casa, o incluso para llevar a la playa de picnic. Solo necesita una par de Galletas de Inca para “mojar” como acompañamiento perfecto. Pero sin duda, la receta más esperada por mí durante todo el año: Llempuga. Un pescado de temporada. Solo a partir de Septiembre y durante apenas un mes. Cocinado y servido conn pimientos rojos y salsa de tomte. Y acompañao de unas patatas fritas. Dios mio, no tengo palabras!  En cuanto al postre…. no cabe duda: Helado de mora. Hecho por mi madre. Eso sí, yo me encargo de pelearme con las zarzas para reunir todas las moras necesarias. Años de experiencia me hacen inmune a los rasguños!

Bueno…. creo que ya esta bien por hoy de desvariar. No se, pero a mi se me ha hecho la boca agua. ¿Alguien tiene una sugerencia apetitosa sobre uno de esos maravillosos platos de la cocina mallorquina? En fin… al menos he econtrado algo que hacerme para cenar….asi que me voy a prepararlo. 

Nos vemos mañana!!


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