Archivos de la categoría ‘Casas Mallorquinas’

Para conocernos

Septiembre 18, 2007

“Los valores del pasado son imprescindibles para construir el futuro”  dice la carta de presentación de este lugar…. “Los valores histórico-culturales de una comunidad son el calor que mantiene viva una cultura y la abre hacia el mejor futuro.”  Creo que tiene muchisma razón. Una frase con mucho sentido y profundidad. Pensar que lo que conforma una cultura son todos los años pasados durante los cuales ha vivido, se ha desarrollado y ha crecido. Pensar que sin esa cultura, una poblacion no seria nada. Y que esa cultura es la que identifica y distingue a cada poblacion, y más aún, a cada persona. Por tanto, es algo fundamental. A medida que avanza la sociedad, cada vez son mas preciados los vestigios que quedan de esos tiempos pasados porque nos hablan de cómo eran, cómo se vivia y cómo se pensaba. Nos dan una inforación muy valiosa para saber comprender de dónde venimos, y por eso creo que debemos cuidarlo con mucho respeto. Porque es un lujo poder conservar algo en buen estado. Y ahora pensareis…. que está diciendo esta chalada hoy??!

Hablo de La Granja, situada en Esporlas, en plena Sierra de Tramuntana. Un lugar que ha logrado conservar todo eso para que ahora nosotros lo conozcamos. Un ejemplo de vida y naturaleza como pocos en la isla. Una preciosa finca mallorquina, o Possessió, que es como aquí se llama a las fincas dedicadas no sólo a la vida de una familia sino a la agricultura y ganadería. Por increíble que parezca esta finca está en pie desde el siglo X, por lo que ha soportado el paso de moros, mientras dominaron la isla durante tres siglos; cristianos, con la conquista de Jaime I; monjes al convertirse en monasterio de la orden del Císter y finalmente familias de la nobleza mallorquina.  Pero lo realmente atractivo del lugar es lo mucho que da de sí una visita. Recuerdo que cuando estaba en el cole, una de las excursiones obligadas durante varios años fue ir a este lugar y pasar todo el día allí.

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Todo dispuesto a la visita del público, se enseña todo al completo:

La casa: salones, dormitorios, cocinas, … una gran casa decorada, construida y distribuida al más puro estilo mallorquín. Refeljando los usos y costumbres y la forma de vida.         

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La artesanía que se realizaba: telares, cerería, alfarería, herrería, …. con todos los materiales, y herramientas que se usaban. Destacan sobretodo los telares para fabricar las telas típicas de la isla, y el molino para el aceite de oliva.

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La gastronomía: el pan de higo, mermeladas de naranja o albaricoque (las más famosas), pero sobretodo los buñuelos de viento….una delicia! No recuerdo si aún se hace y se vende, pero seguro que una de las mayores dedicaciones en la ficna eran las matanzas para hacer la sobrassada y todos los productos típicos y aún debe quedar algún recuerdo de eso.

Demostraciones del balile popular: “Ball de bot” que además de conocer el baile, tambien nos acerca a los trajes que usaban en esa época los pageses y los instrumentos musicales típicos, como el “fabiol” la “xeremia” o el “tamborino”.

Incluso animales típicos de granja: el cerdo negro, el que produce la sobrassada y embutidos de mayor calidad, faisanes, perdices, patos, la cabra mallorquina etc.

Y más cosas que seguro no soy capaz de recordar.

Confieso que no he perdido la cabeza en un ataque de nostalgia ni nada de todo eso que me lleve a escribir esto, sólo creo que este lugar es visita obligada para quien quiera conocer la esencia de la cultura mallorquina.

Recorrido

Junio 29, 2007

Buscando un lugar donde ir a cenar hoy, se me ha ocurrido optar por el lugar más socorrido, porque se que ahí siempre voy a encontrar algo. Sea cual sea el gusto, el estilo y el presupuesto. Y porque es un placer pasear con calma por esas calles que parecen una mini ciudad.

Nos vamos a la zona de La Lonja.  Si empezamos el recorido por la misma Plaza de La Lonja, ya ahí encontramos algunas terracitas donde sentarnos. A mi gusto, la del bar Sa Llotja, donde tomar unos deliciosos montaditos de pan con cualquier cosa. O un poco más a la izquierda, el Orient Exprés, especializados en crepes, pero con algunas otras cosas muy sugerentes en la carta. Si en vez de ir a la izquierda, partimos desde la plaza por la calle que nos queda enfrente (con el mar a la espalda), entraremos en la calle Sant Joan, donde más sitios podemos encontar de toda la zona. Ahí están el Pub Irlandés a mano izquierda, el Vecchio Giovani que recomiendo para los amantes de pastas o pizzas, o el Forn de Sant Joan para platos un poco más sofisticados. Pero sin duda el lugar característico por excelencia de esta zona es el Ábaco. Un sitio sólo para bolsilos muy generosos donde tomar una copa o cualquier tipo de combinado, pero que vale la pena entrar a ver, aunque sea un segundo, para admirar la decoración. Tanto por dentro como por fuera es majestuoso. Y hay que entrar.

Después de est, encontramos enseguida la calle Apuntadors que nos cruza. Si la seguimos por la izquierda llegaremos a la plaza Drassanas. Y si giramos a la derecha un poco antes de llegar a esa plaza nos metemos en la calle des Forn de la Glòria, una pastelería antigua que aun se mantiene en pie, donde además de admirar una de las pocas pastelerias de este estilo, podemos pedir unos Medrichos (los pequeños bizcochitos típicos de aquí), la coca de patata, unos deliciosos crespells o Cocarois de verdras. Bien siguiendo esta calle todo recto o volviendo atras hasta Apuntadors, encontramos la calle Montenegro donde pasaremos por delane del Puro Hotel, (aunqe sea solo para verlo desde fuera) y el restaurante Il Piaccere, donde podemos quedarnos con un buen menú por 9.50 euros, o con cualquier cosa de la carta. Finalmente, siguiendo esta calle todo recto, que no pase por alto admirar la fachada y el patio de Ca’n  Despuig o  Ca’n Montenegro, edificio del sigo XV y propiedad de Ramón Despuig, caballero de la orden de Calatrava y conde de Montenegro (razón por la que la calle y la casa reciban ese nombre).  Pasado esto llegamos a la calle San Felio, donde tenemos dos opciones: salir del entramado de calles bien hacia la derecha saliendo al Borne o de frente saliendo a Jaime III, o  girar a la izquierda para terminar la noche con unas copas en el Atlántico o en la Vinya. (Del primero ya hablé en uno de los primeros posts. El segundo es más pequeño e íntimo y es perfecto para un reducido grupo de amigos).

Dicho todo esto, me voy a ponerme guapa para poder empezar mi particular recorrido nocturno…..pasadlo bien!

Y si a alguien se le ocurre algún lugar que mencionar o recomendar….ya sabe!!

En las nubes

Junio 28, 2007

También hoy aprovecharemos que estamos por la zona de la Catedral para perder el tiempo callejeando y sin dejar que pasen por alto algunos edificios de la ciudad que encontramos por esa zona. El más llamativo es Ca’n March (o Palau March).

Si una cosa caracteriza el centro de la ciudad es la numerosa lista de atiguas casas señoriales que en ella hay. Auténticos palacios (aunque aqui no se llamen así, sino simplemente Casas) que recibían el apellido principal de la familia como nombre y que se convierten en auténticas obras de arte dignas de admirar. Un ejemplo de ello es Ca’n March. Construida en 1939 y situada en un lugar inmejorable del centro de Palma. Tanto por las vistas como por la ubicación.

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De inspiración mayoritariamente herreriana, llama la atención el hecho de  que en su construcción y decoración, así como en posteriores remodelaciones, han intervenido numerosos artistas importantes dandole así su toque particular cada uno.  Por todo ello, vale la pena admirar el artesonado mudéjar del siglo XVI de lo que era la sala de espera y despacho de Juan March; un inmenso portalón de mármol o una ventana renacentista. Suelos de imponente e impecable mármol, espectaculares columnas, mosaicos, lámparas, bóvedas. Todo espectacular y enorme que hace que te quedes fascinado nada más entrever lo que se avecina.

Desde hace unos años hace las veces de museo al albergar también un colección de arte contemporáneo, que nos permite pasearnos entre esculturas y obras de Rodin, Moore  o Chillida entre otros. Cosa que para cualquier amante de este tipo de arte supone una delicia. Y una vez dentro,  no podemos pasar por alto la exposición del Belén napolitano. Colección particular de Juan March, que fue reuniendo multitud de figuras y escenarios convertidos en auténticas obras de arte y que impresionan por su espectacular tamaño; y que lo convierten en la más importante muestra de esas característcias que se conserva en España.

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Además también desde hace unos años, en la planta baja  se puede acceder a la biblioteca, que a simple vista y por su tamaño y aspecto, puede llevarnos a engaño y pensamos que no tiene nada de interés, pero lo cierto es que está considerada una auténtica Biblioteca Nacional de las Baleares  por la cantidad de manuscritos, libros, cartas de navegación y obras de valor incalculable (en todos los sentidos).  También en la planta baja econtramos un auditorio que acoge conciertos y actividades culturales programados y ofrecidos por la Fundación March. Para aquellos que estén interesados, están programados dos conciertos: los días 22 de Junio y 6 de Julio, de piano y viola respectivamente, y son gratuitos.

Prueba simplemente a entrar y sentarte en uno de los bancos del patio de entrada. Deja que los ojos se acostumbren a todo lo que tienen delante y tengan tiempo a verlo y asimilarlo todo. Sólo así serás capaz de precibir toda la belleza que desprende ese lugar. No quiero ni imaginar lo que debía ser vivir en aquella casa…..!