La más importante

By mallorcaquality01

Pues sí, ¡ya estamos de lleno en la Semana Santa! Aunque por el tiempo que hace parezca más el comienzo del verano que no de la primavera, el clima es tan calido y el agua del mar está tan apetecible que poco me ha faltado hoy para meterme en el agua, y más después de la increible excursión de hoy… pero eso es otra historia. Lo que interesa ahora es hablar de las procesiones. 

Sin salir de casa puedo oir ya todas las tardes los tambores de las bandas de cada cofradía e imaginar las hileras de caperuzas con sus colores, algunos más vistosos que otros y otros más sobrios que los anteriores. Miles de lucecitas de los cirios que iluminan el sobrio desfile al caer la noche y los rios de cera que tiñen el asfalto; los confites, miles de confites para todos, la ilusion de los más pequeños y el juego para los más grandecitos, pero por encima de todo, los pasos, esas inmensas escenificaciones. Espectaculares que lo que fundamentalmente transmiten es pasión, sentimineto, emoción y un silencio que recorre las calles y se adueña de cada uno, sólo roto por los aplausos más emocionados, alguna saeta de un aventurado devoto y el chirrido de la cera en el asfalto.

Mañana es jueves, y es la procesión más mítica de todas junto con la del viernes. La más larga, la más sufrida, y la más emocionada de todas. Es la procesión del Crist de la Sang. Sale, como el nobre indica, de la Plaza de la Sangre, y recorre las pincipales calles de Palma. Todo el mundo quiere participar ese día, las cofradías lucen lo mejor que tienen. Por eso será larga. Pero todo el mudno sabe que vale la pena, por muy larga que sea. Para los que no soporten la espera puden ir moviendose en busca de las cofadias que más le interese ver, es una opción.

Desde primeras horas  y a medida que vaya pasando la tarde, la diminuta Paza de la Sangre comenzará a llenarse ordenadamente con todos los pasos de cada cofradía, gente pululando y curioseando, gente atareada ultimando los detalles, las primeras bandas ensayando, los primeros cofrades preparandose para salir, e impacientes espectadores cogiendo sitio para no perderse nada. Esta procesión vale la pena. Es todo un evento. Eso nadie lo duda, por eso muy pocos quieren perderselo.

Pero no sólo en Palma hay procesiones. Prácticamente todos los pueblos de la islacelebran sus propias procesiones. Si alguna hay que destacar, elijo las de Pollença. Impacta por el realismo que le dan a la escenificación de los episodios bíblicos. La figura principal es la de Jesús representado por un hombre vestido con una túnica blanca, descalzo, con cadenas en los pies y la cara cubierta para no ser reconocido. Lleva una cruz de madera de tamaño real durante toda la procesión y va acompañado de los centuriones, sodados del ejército romano, también prefectamente metidos en el papel. Ese sacrificio, más que nunca y a pesar de que estos días son muchos los que cumplen promesas, responde a una penitencia o promesa realizada.

Sea como sea esto no termina y aún quedan varios días para comentar.

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