Archivo de Marzo 2008

Vale la pena

Marzo 21, 2008

Todavía con la resaca de la noche de ayer, nos levantamos hoy dispuestos a continuar con la agenda justo el día en que más completa está. En el primer día de primavera, justo cuando menos lo parece por un cielo cada vez más cerrado y gris, salimos a la calle para hacer el recorrido tradicional de visitar las “Casas Santas”, todas las parróquias engalanadas y listas para recibir las visitas de fieles y curiosos. Iglesias como la de Santa Magdalena, San Jaime, San Cayetano, San Miguel, la Concepción, o incluso la Catedral (con su particular representación del Via Crucis al medio día), por nombrar solo algunas, están durante el día de hoy abiertas de par en par y a la espera de las visitas. Solo por el esfuerzo y la ilusión de aquellos que lo han preparado todo para que luzca lo mejor posible, vale la pena.

Y después, un poco de descanso que nos permita retomar fuerzas para la tarde-noche. Hoy es viernes santo, y las procesiones escenifian el descenso de Jesús de la cruz y su entierro. Durante todo el día miraremos al cielo esperando y rezando para que la lluvia no aparezca aún. En Palma, tras la procesión del Silencio o Santo Entierro se da sepultura al Cristo en la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro, celebrado en una solemne intimidad, ya que muy pocos son los que aguantan la espera hasta el final de la procesión, que ha vuelto a recorrer las principales calles de Palma y ha vuelto ha dejar imagenes preciosas incluso para los menos creyentes. Imágenes que mantienen por un instante el corazónn en un puño. La noche caerá una vez más apaciblemente mezclandose con los cirios de los penitentes y la luz de la luna que aun hoy se mantendrá llena y espléndida si el cielo concede esa tregua y semantiene tan negro y despejado como el de anoche. Volverán a salir las dos grandes vírgenes la de la esperanza y la de las angustias, volverán a arrancar aplausos emocionados de espectadores agolpados a pie de calle, y volverá a ser levantada al grito de “al cielo con ella” de los costaleros más entregados y pasionales.

Si queremos salir de Palma y acuedir a cualquiera de los pueblos de la isla en que se celebran particulares procesiones Pollença es afamada por la representación del “Davallament” (Descenso de la Cruz),conocido por su gran espectacularidad: la procesión con el cuerpo de Jesús baja del montículo del Calvario por una escalinata de piedra, de 365 escalones, flanqueada por cipreses. una vez más repito la frase: vale la pena. valga la redundancia, no cabe otra expresión estos días. Hay que estar ahí para verlo y sentirlo. i gualque pollença, podemos acudir a Artà, Sineu, y Lluc.

Tengo que terminar rápidamente, mi familia me espera para hacer el recorrido….a buenas horas! Más tarde intercambio emociones.

 Feliz día a todos!

La más importante

Marzo 19, 2008

Pues sí, ¡ya estamos de lleno en la Semana Santa! Aunque por el tiempo que hace parezca más el comienzo del verano que no de la primavera, el clima es tan calido y el agua del mar está tan apetecible que poco me ha faltado hoy para meterme en el agua, y más después de la increible excursión de hoy… pero eso es otra historia. Lo que interesa ahora es hablar de las procesiones. 

Sin salir de casa puedo oir ya todas las tardes los tambores de las bandas de cada cofradía e imaginar las hileras de caperuzas con sus colores, algunos más vistosos que otros y otros más sobrios que los anteriores. Miles de lucecitas de los cirios que iluminan el sobrio desfile al caer la noche y los rios de cera que tiñen el asfalto; los confites, miles de confites para todos, la ilusion de los más pequeños y el juego para los más grandecitos, pero por encima de todo, los pasos, esas inmensas escenificaciones. Espectaculares que lo que fundamentalmente transmiten es pasión, sentimineto, emoción y un silencio que recorre las calles y se adueña de cada uno, sólo roto por los aplausos más emocionados, alguna saeta de un aventurado devoto y el chirrido de la cera en el asfalto.

Mañana es jueves, y es la procesión más mítica de todas junto con la del viernes. La más larga, la más sufrida, y la más emocionada de todas. Es la procesión del Crist de la Sang. Sale, como el nobre indica, de la Plaza de la Sangre, y recorre las pincipales calles de Palma. Todo el mundo quiere participar ese día, las cofradías lucen lo mejor que tienen. Por eso será larga. Pero todo el mudno sabe que vale la pena, por muy larga que sea. Para los que no soporten la espera puden ir moviendose en busca de las cofadias que más le interese ver, es una opción.

Desde primeras horas  y a medida que vaya pasando la tarde, la diminuta Paza de la Sangre comenzará a llenarse ordenadamente con todos los pasos de cada cofradía, gente pululando y curioseando, gente atareada ultimando los detalles, las primeras bandas ensayando, los primeros cofrades preparandose para salir, e impacientes espectadores cogiendo sitio para no perderse nada. Esta procesión vale la pena. Es todo un evento. Eso nadie lo duda, por eso muy pocos quieren perderselo.

Pero no sólo en Palma hay procesiones. Prácticamente todos los pueblos de la islacelebran sus propias procesiones. Si alguna hay que destacar, elijo las de Pollença. Impacta por el realismo que le dan a la escenificación de los episodios bíblicos. La figura principal es la de Jesús representado por un hombre vestido con una túnica blanca, descalzo, con cadenas en los pies y la cara cubierta para no ser reconocido. Lleva una cruz de madera de tamaño real durante toda la procesión y va acompañado de los centuriones, sodados del ejército romano, también prefectamente metidos en el papel. Ese sacrificio, más que nunca y a pesar de que estos días son muchos los que cumplen promesas, responde a una penitencia o promesa realizada.

Sea como sea esto no termina y aún quedan varios días para comentar.

Semana Santa

Marzo 14, 2008

Poco a poco nos preparamos ya para que comience la Semana Santa, tiempo de tradiciones y momentos especiales en muchos sitios. Una vez que hemos aterrizado en la isla, nos hemnos habituado a su ritmo y hemos redescubierto pequeños detalles que ya habiamos pasado por alto y que vuelven a sorprender, entramos en la espera impaciente de que comiencen las celebraciones que durante una semana se repartirán por casi todas las localidades de la isla.

A pesar de que desde hace una semana, la ciudad de Palma ya ha comenzado a celebrarlo con una cargada agenda de actos culturales, la primera cita más importante es el Domingo de Ramos, día en que tiene lugar la misa de la Pasión, en la Catedral de Mallorca donde podemos acudir, aunque sea como meros espectadores, a  la procesión de sacerdotes y creyentes que recorren las calles precedidos del obispo de Palma mientras bendicen con agua bendita las ramas de palmeras y olivos. Es costumbre conservar las palmas bendecidas en casa como elemento de protección para la familia, por tanto no será extraño observar estos días en muchos balcones de las casas en toda la isla las palmas bendecidas.

A partir de este día se celebran procesiones cada día hasta el Viernes Santo, pero quizás las que destacan especialmente son las procesiones del Santo Cristo de la Sangre (jueves) y la del Santo Enterramiento (viernes), que se celebran prácticamente en todas las poblaciones de la isla. Y de la que hablaré de forma más extensa durante estos días. La solemnidad de estos dos días, la entrega, la seriedad y el respeto que se transmite en estas procesiones, que muchas veces pone los pelos de punta, hace que merzca la pena las esperas que muchas veces se convierten en algo prolgandas, por los continuos parones que los penitentes se ven obligados ha hacer a consecuencia del cansacio, sobretodo estos dos últimos dias ya que es cuando se sacan a relucir los mejores pasos encargados de escenificar las escenas religiosas.

También en este tiempo de tradiciones, que como ya digo se celebran en casi todos los pueblos, la cocina mallorquina tiene su punto y aparte, con aportaciones más que suculentas y apetitosas que reinan en las mesas de todas las casas y por consiguiente las pastelerías. Tres son los nombre que no dejaremos de oir estos días: Panades, Robiols y Crespells.

Bien valdrá aclarar algunos términos culinarios, para evitar ir de novatos y perdernos lo mejor. Las primeras, son unas empanadas de pasta que puede ser lisa o dulce (si se acepta mi opinión, prefiero las dulces porque la pasta es más suave) y que están rellenas unas de carne y sobrasada, y otras de guisantes. Será fácil encontrar mil versiones distintas de la misma empanada (como pasa con cualquier plato típico) pero siempre está bien saber que las de carne son de cerdo o cordero con un poco de sobrasada (si es casera…siempre mejor) y algunas veces incluso la propia grasa del cerdo o camaiot (el camaiot en verdad es tan típico en mallorca como la sobrasada, aunque no se lo conozca tanto). Los Robiols, tienen una curiosa forma de media luna, son siempre de pasta dulce y pueden estar rellenos de: mermelada (normalmente de albaricoque), de requesón (en mallorquín”Brossat”) o de crema. aunque aqui tambien es posible encontrar alguna otra versión.

Estos días las calles principales de Palma se llenan de gente que sale a pasear. Quizás lo más interesante por hacer durante el día es visitar las iglesias que permanecen abiertas y engalanadas mostrando sus pasos que al atardecer saldran en procesión. Momento en que los coches se sustituyen por penitentes y goterones de cera de los cirios, y el aire se llena de una solemnidad especial.

Puig de Randa

Marzo 12, 2008

Si ayer terminábamos el recorrido a mitad de camino entre Costitx y Algaida, hoy podemos retomarlo desde este último, para pasar por un nuevo llogaret y terminar recorriendo con la vista gran parte del llano de la isla.  

Continuando pues el camino, o empezando más bien si se prefiere desde Algaida, por donde merece la pena dar una vuelta o incluso tomarse algo en uno de los bares de la plaza, llegaremos a Randa uno de los llogarets mejor conservados de la isla, pequeño pero acogedor, tranquilo y muy cuidado; y con esa esencia que yo siempre persigo y predico. Esencia del pasado. Esencia del amor y el respeto por lo que tiempos pasados han dejado en pie y amor por conservar lo que queda. Lo que sin duda llama la atención, ya no solo por su belleza sino por su valor histórico, es la fuente que preside en el centro con las diversas acequias que recorren el pueblecito.

Pues bien, si aun no hemos visto bastante calma y belleza, podemos continuar el camino hasta llegar al Puig de Randa, monte en el que encontramos tres santuarios: el de Nostra Senyora de Gràcia, la Ermita de Sant Honorat y en la cumbre el santuario de Cura.  Que escojo como destino final. Lugar de retiro y ejercicios espirituales, ofrece muchas más posibilidades. Desde parar a comer el restaurante hasta pasar por la típica tienda de recuerdos; pero creo que por una vez podemos pasar de los souvenir y los restaurantes con manteles de cuadros y sillas de madera, para sentarnos en cualquier roca y simplemente observar. Observar el silencio, la calma, el cielo y sobretodo el paisaje que queda a nuestros pies. En la mejor época para los almendros en flor, las primera hojas los árboles hasta ahora sólo esqueletos, para un día de sol y cielo azul, o para lo  que cada uno quiera encontrar. No voy a condicionar, porque la mejor forma de describir un lugar como este es dejando que cada uno lo vea por sí mismo y guarde el recuerdo que quiera. Este no es un lugar de postales ni souvenirs típicos. Porque a cada segundo que pasa, cambia la imagen y no vuelve.

 

Para el que además de contemplar paisajes y todas esas cosas tan “espirituales” le interese además un poco de historia, decir que este conjunto fue durante mucho tiempo lugar habitado por ermitaños, que vivian en las cuevas formadas en las laderas de la montaña. Tanto es así, que en torno al año 1200 Ramon Llull vivió en una de las cuevas, donde posteriormente fundó la escuela luliana para difundir su doctrina, que originó el Estudio General de Palma (ubicado si no recuerdo mal en la calle del mismo nombre, muy cerca de la Catedral y que merece la pena visitar), instituyéndose depues en el mismo edificio el Aula de Gramática.

 

Un poco de aire fresco y vida contemplativa nunca va mal.

 

Tenía varias imágenes preparadas para adjuntar, pero no me deja por no se qué problema. Intentaré probar más adelante o con otras a ver que me dice…

Cargar energías

Marzo 10, 2008

Volver a  casa como emprender un viaje a cualquier lado sea nuevo o no, evoca ideas o más bien emociones como la del relax, la desconexión de la rutina diaria, un cambio de aires o una forma de recargar energías, entre otras muchas cosas. Por eso cada vez que tengo ante mí la persepctiva de volevr a mi querida isla por unos días, me siento como cualquier viajero ante su próxima aventura. Por un lado sé que podré encontrar la calma y el descanso que necesito, y por otro se que una vez más desubriré o reviviré lugares que quedan grabados en mi memoria.

Para esta vuelta a casa que me espera en unos días, busco la forma de recargar mi memoria con nuevos lugares en forma de algún recorrido ideal para hacer en esta epoca (o por que no, en cualquiera que queramos). Y elijo una ruta por el llano de la isla. Conocido como el Pla, es justo el centro de la isla y quizás por eso, la zona que conserva con más fuerza todo el sabor de la esencia y las costumbres mallorquinas del pasado. Desde caminos y carreteras ideados para ser transitados por carros y animales, los típicos muros de piedras que resisten como pueden el paso de los años y que fueron construidos de forma magistral solo por quien realmente conoce ese arte, vestigios de la arqutitectura rural tradicional en forma de viviendas, hasta la estampa de encinas, pinares y tierras cultivadas con almendros, higueras y viñas, que conforman la agricultura tan típica de esta zona.

Es aquí donde trazo una ruta para pasar por uno de los principales atractivos, muchas veces olvidados por su tamaño: los Llogarets. Definido como un núcleo de casas que por su reducido número no puede llegar a considerarse como pueblo, pero que mantienen la esencia de la arquitectura y la tradición mallorquina. La mayoría surguieron a consecuencia de la vida en el campo, el cultivo y la ganadería, a veces en torno a una Possessió (la casa principal donde vivian los amos de la tierra cultivada). Y muchos sufrieron el progresivo abandono de sus habitantes por motivos diversos y por tanto la decadencia, pero cada vez más se están convirtiendo en una forma de huir del “estrés” de la ciudad y en una forma de vida refugiandose en la vida en el campo, con todo lo que eso significa.

Tomando como punto de partida el pueblo de Costitx, interesante entre otras aportaciones, por las ruinas talaióticas de Son Corró, un Aljub (antiguo pozo para el ganado) o el observatorio astronómico, uno de los pocos de la isla. Comenzamos la ruta para detenernos en el primero que aparece en el mapa: Cas Canar, que casi sorprende de repente en el camino y se recorre fácilmente por su úncia calle asfaltada y que mantiene todas las viviendas con el encanto de la construcción de piedra. Más adelante aparece Ruberts, con su pequeña iglesia de la Mare de Deu del Carme, edificada en el siglo XVIII y muy sencilla y acogedora. Seguido de Pina, alrededor de la cual podemos encontrar multitud de restos arqueológicos: cuevas artificiales, talaiots aislados e incluso algunos restos de poblados talaióticos, tan numerosos por estas zonas; pero sin duda lo mejor y más importante de este lugar es la antigua fuente con varias conducciones de agua donde acudía el ganado a beber.

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Puestos en esta ruta o en cualquier otra, podríamos seguir y encontrar muchos más llogarets como estos extendidos por toda la isla (no solo en el llano), pero creo que esta es la mejor oportunidad para disfrutar con mucha calma de un paisaje y sobretodo de un concepto de la isla muy distinto del que la mayoría de visitantes tiene. Disfrutar del paisaje, más en esta época con los almendros en flor, de la calma y sobretodo de la esencia de una forma de vida.

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